martes, 26 de mayo de 2009

ENTUSIASMO

ENTUSIASMO
Educación Trascendente # 461
Mayo 24, 2009
Mauel Rodríguez Salazar

Entusiasmo, “el don de los dioses”, me vino a la mente al escuchar un comentario reiterativo de mi hijo sobre su trabajo, que evidencia seguridad y entusiasmo, lo que me da mucho gusto. Analizar el entusiasmo es importante por el momento complicado que estamos viviendo y porque tiene que ver con otros factores críticos como la perseverancia, la disciplina y hasta con la edad (pues el entusiasmo tiende a perderse con los años). En cambio, los jóvenes – en especial los niños – “irradian” entusiasmo gran parte del tiempo. También influyó pensar en este tópico, impartir clase al segundo grupo de la maestría en Liderazgo, pues es una actividad que me ayuda a reflexionar sobre cómo ir “más allá” en la superación personal.

Observamos, comparativamente, pocas personas entusiastas y, tristemente, por falta de ese inmenso poder (entusiasmo), muchos individuos apáticos, sin “empuje”, desinteresados o desmotivados, que desperdician su talento, habilidades e inteligencia. Es una tragedia, porque el entusiasmo ha sido la chispa de movimientos que han cambiado la historia de la humanidad y ha llevado a personas de origen humilde a ocupar las posiciones más importantes en instituciones de todo tipo.

El entusiasmo está estrechamente asociado con hábitos, actitudes, con auto-observación (en qué nos enfocamos), con compromiso y con la fe. Mantener un nivel elevado, constante, de entusiasmo obliga a trabajar todos los días en honrar la palabra dada (a otros y a uno mismo), en desplegar actitud entusiasta, en vivir dando gracias a Dios y, con disciplina, construir el hábito de ser entusiasta. Lo antes escrito, obviamente, es indispensable en la formación de cualidades en general.

Incluí auto-observación porque – si la desarrolláramos y la aprovecháramos bien – nos podría estar informando qué cualidades y defectos tenemos y cómo están evolucionando (+ –). Es una práctica que aprecio en algunos corredores que desean mejorar sus tiempos. Como sabemos, es muy fácil hablar sobre las maneras ideales de ser y cómo lograrlas; sin embargo, llevarlo a cabo realmente es, para la mayoría, como la “dimensión desconocida”. Requiere aplicar un seguimiento / disciplina implacable sobre uno mismo; impecabilidad.

“El éxito es ir de fracaso en fracaso sin perder entusiasmo”.
Winston Churchill

“El crítico no cuenta. Tampoco el que señala cómo el hombre fuerte tropieza o donde el actor podría haberlo hecho mejor. El crédito pertenece al hombre que está en la arena luchando valientemente, con la cara llena de sangre y tierra, el que hierra y se queda corto una y otra vez, porque no hay esfuerzo sin error y sin deficiencias; el que se concentra en hacer su acto; el que sabe la gran devoción y entusiasmo que aporta a una causa valiosa. El que al final, si acaso, conoce el resultado del gran desempeño y, si falla, sabe que fue entregando lo mejor de sí.
Su lugar nunca estará con las almas frías y tímidas que no conocen ni la victoria ni el fracaso”.
Theodore Roosevelt

Pensando en que el origen de entusiasmo es: “Dios dentro de ti”, en cómo crearlo y sobre todo cómo mantenerlo vivo, me vino a la mente una frase que he leído múltiples veces: “Los cambios se producen de dentro hacia fuera” (haberla leído repetidamente no significa haber trabajado en ello… aunque nunca es tarde). Por eso recurrí a uno de mis grandes libros: “Descubre Tu Poder Interno” de Eric Butterworth. Transcribo partes extraordinarias (en negrillas) del mismo, que había leído años atrás, pero sin estar en sintonía:

“De acuerdo a una vieja leyenda hindú, hubo una época en que todos los hombres eran dioses, pero tanto abusaron de su divinidad que Brahma, el dios principal, decidió quitársela a los hombre y esconderla donde nunca jamás la pudiesen encontrar. El lugar donde esconderla se convirtió en la gran interrogante… La esconderemos en las profundidades del mismo hombre, porque nunca se le ocurrirá buscarla ahí… Hace dos mil años un hombre llamado Jesús la encontró y compartió Su secreto; pero en el movimiento que surgió en Su nombre, la Divinidad en el Hombre ha sido el secreto mejor guardado de todas las épocas…El tiempo está maduro para hacer un esfuerzo serio y concertado para educar a la gente en su auto-conocimiento, su auto-reverencia y su auto-control… Jesús abrió la brecha al mundo interno, cuando El demostró las implicaciones milagrosas de permitir a ese reino interno surgir en la tierra igual que en el cielo… Nadie lo fraseó más elocuentemente que Robert Browning en su poema “Paracelsus”: “La verdad está dentro de nosotros: no surge de cosas externas a pesar de lo que crees. Hay un centro íntimo en todos nosotros donde la verdad mora en su totalidad: y a su alrededor, pared sobre pared, la carne lo aprisiona…”

“el gran suceso no fue el nacimiento de Jesús, sino el tipo de despertar que ocurrió en Su interior durante los años de Su crecimiento “en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres” (Lc. 2:52)… El logró una relación especial con Dios y se convirtió en el canal para expresar poderes que nunca antes nadie ni tan siquiera había soñado. Algunos conjeturan que El tiene que haber estado expuesto a los grandes “maestros” del mundo del intelecto, en India o Egipto, y quizás hasta tuvo contacto con los Druidas en Inglaterra… no pudo haber sido enseñado, porque no había precedente… Me gusta pensar que le sucedió cuando era un mozalbete de once o doce años. No pudo haberse experimentado en el intelecto de un adulto. Jesús mismo luego dijo que para lograr esa experiencia había que volverse otra vez como un niño… A la conciencia de este joven llegó una idea, tan grande, que quizás El mismo no se dio cuenta de todas sus implicaciones al principio. Fue el concepto que le dirigió a la completa realización de Su unidad con Dios. El filósofo Fichte una vez dijo que la visión interna de la absoluta unidad del hombre con lo divino es el conocimiento más profundo que el hombre puede alcanzar…. Fue más que esto. Fue el gran descubrimiento del mundo interno, el rompimiento de esa “pared intermedia de separación” entre el hombre y Dios… Hasta ese momento el hombre había existido en la conciencia de separación de Dios… Dios estaba siempre “allá afuera” y el hombre “acá abajo”… El supo que el Reino de Dios, la riqueza del Universo, estaba dentro del profundo potencial en Su interior… consagrado con el sorprendente mensaje de que “El Reino de Dios está dentro de ti”.
¡¡¡ FELIZ SEMANA !!!

domingo, 17 de mayo de 2009

PERSEVERANCIA

PERSEVERANCIA
Educación Trascendente # 460
Mayo 17, 2009
Manuel Rodríguez Salazar

Esta semana impartí la clase de “Empowerment” a la sexta generación de la maestría en Liderazgo de la Universidad Virtual Liverpool. Es una clase de tres días a tiempo completo, lo que favorece que los alumnos se concentren en el tema, además, de que deben llegar habiendo estudiado material sobre el asunto para aprovechar lo más posible el tiempo “presencial”.

En esta ocasión hice más énfasis que en años anteriores respecto a que el factor crucial, el “disparador”, para llegar a ser un líder inspirador / transformador es el crecimiento como ser humano. Avanzar en la superación personal significa una lucha de por vida y demanda cualidades que no son usuales, como perseverancia y disciplina. Redondeo lo peculiar de la clase con cuestiones como que el amor es un ingrediente esencial del liderazgo, como también lo son la integridad y la comunicación responsable en todo momento.

Consciente – por propia experiencia – de que la vorágine del día con día “ayuda” a postergar e incluso a olvidar los propósitos que nos fijamos en algunos talleres o cursos, se me ocurrió proponer a los alumnos integrar un grupo “virtual” para ayudarnos a cumplir metas individuales, especialmente las de superación personal. Aún no tengo idea precisa de qué haremos pero sí de que, logremos lo que logremos, será una experiencia interesante.

Lo que sí mencione a mis jóvenes amigos es que la condición para incorporarse a este grupo es el compromiso de cumplir – pase lo que pase – con las normas que vayamos acordando en el trayecto, que incluirán hacer las “tareas”.

Al escribir lo anterior se me ocurrió que nuestro primer trabajo podría ser describir o hacer una lista de las razones por las que, en el pasado, no hemos logrado todos nuestros objetivos o metas personales. Me imagino que analizar las respuestas de esa primera tarea producirá información valiosa que nos ayudará a definir cómo enfrentar esos obstáculos en el futuro.

Como perseverancia será un tema rutinario a comentar en este grupo virtual, encontré frases relevantes que, a mi juicio, encierran enseñanzas extraordinariamente valiosas. Empiezo por lo que dijeron autores desconocidos:

“Nadie se tropieza con montañas. Son las pequeñas piedras las que nos hacen tropezar. Pasa por todas las piedras en el camino y habrás cruzado la montaña.”

“El roble más grande fue una vez una pequeña nuez que se aferró a la tierra”.

“Si caes siete veces, levántate ocho.” Proverbio japonés.

“No puedes ir por la vida dejando todo a medias. Si quieres alcanzar un logro, tienes que perseverar en algo.”

“No te desanimes. Frecuentemente la última llave del manojo es la que abre la cerradura.”

“Puede que no esté ahí todavía, pero estoy más cerca que ayer.”

“Las cosas difíciles requieren un tiempo largo. Las imposibles un poco más.”

“No te asuste dar lo mejor de ti en lo que parezcan trabajos pequeños. Si haces bien los trabajos pequeños, te harás más fuerte y los trabajos grandes tenderán a cuidarse ellos mismos (o no los veremos tan difíciles, digo yo).” Dale Carnegie

“No es que yo sea tan listo, sino que me mantengo más tiempo con los problemas.”
Albert Einstein

“La perseverancia no es una carrera de distancia. Son muchas carreras cortas, una tras otra.” Walter Elliot

“Las personas siempre están culpando a las circunstancias por lo que son y/ o no logran.
No creo en las circunstancias. Quienes salen adelante son los que al levantarse ven las circunstancias que quieren y, si no las encuentran, las crean.” G.B. Shaw

“Las gotas de lluvia hacen un hoyo en la piedra no por violencia sino por continuar cayendo.” Lucrecio

“Si estás encaminado en la dirección correcta, todo lo que tienes que hacer es continuar caminando.” Proverbio Budista

“Los santos son pecadores que mantuvieron el paso.“ Robert Louis Stevenson

“Nuestra mayor gloria no es nunca haber caído, sino levantarnos cada vez que fallamos.”
Ralph Waldo Emerson

“Los problemas no son señales para detenernos, son simples señalamientos.”
Robert Schuller

“La vitalidad se muestra no sólo en la habilidad para persistir sino en la voluntad para volver a empezar.” F. Scott Fizgerald

“Con talento ordinario y perseverancia extraordinaria, todo es alcanzable.”
Thomas Foxwell Buston

“No dejes que el temor por el tiempo que tomará realizar algo te impida hacerlo. El tiempo pasará de todas maneras, así que podríamos hacer el mejor uso de ese tiempo.” Earl Nightingale

“La mayoría de la gente nunca corre todo lo que podría correr con su primer aire y no se dan cuenta que tienen un segundo aire.” William James

¡¡¡ FELIZ SEMANA !!!

PENSAMIENTOS → HABITOS → CARACTER

PENSAMIENTOS → HABITOS → CARACTER
Educación Trascendente # 455
Abril 12, 2009
Manuel Rodríguez Salazar

Con la intención de escribir sobre el camino espiritual “tropecé” con el extraordinario libro “Character Building Thought Power” de R. W. Trine, escrito en 1899, lo que me llevó a cambiar el tema originalmente pensado.

Escribir sobre el camino espiritual tenía la intención de enfatizar (para mí mismo) la enorme trascendencia de trabajar para vivir mejor, minimizando preocupaciones y malestares mentales que, invariablemente, como todo, se originan en pensamientos. Otro “disparador” para considerar escribir sobre el camino espiritual fue haber concluido diez semanas del “Proceso de la Presencia”, la práctica recomendada por Michael Brown que genera vivir el momento de ahora “de a de veras”. (Experimentarlo ayuda a avanzar en el camino espiritual).

Me he referido con frecuencia a que uno es hoy el resultado de sus pensamientos y al proverbio: “Como piensas en tu alma así eres”. Desafortunadamente, después de convencernos de estas grandes verdades tendemos a no ponerlas en práctica, sumándose a los miles de conceptos inútiles en nuestra memoria.

“Inconscientemente estamos formando hábitos en cada momento de nuestra vida.”

Asociado a lo anterior, R. W. Trine escribe que tenemos el poder de decidir / construir qué hábitos nos incorporamos: “Seré lo que mi voluntad determine”. Los hábitos (buenos y malos) son el ingrediente principal de nuestro carácter: la columna vertebral de quien uno es.

Nuestros pensamientos dominantes determinan nuestras acciones dominantes. Los pensamientos son los “padres” de nuestros actos, hábitos, carácter, vida. Por esa razón es crucial aprender cómo controlar los pensamientos.

La experiencia demuestra que cuando hacemos algo de determinada manera la siguiente vez lo haremos con mayor facilidad, hasta llegar a un momento en que hacerlo ya no nos requiere ningún esfuerzo. Quienes hemos corrido (o intentado correr) un maratón sabemos perfectamente que entre más corremos cada vez podemos correr más. Lo contrario también es cierto, pues entre uno menos hace menos puede.

Paralelamente a lo anterior, entre más se repite un pensamiento con más facilidad la mente lo vuelve a “disparar”… validando la secuela de: “pensamientos → palabras → acciones → hábitos → carácter → destino” expresada, creo, por Tales de Mileto miles de años atrás. Esta secuela, en mi opinión, encierra el secreto para controlar los hábitos. Es decir, si los pensamientos originan palabras y éstas dan lugar a acciones y su repetición a hábitos, controlando los primeros se pueden controlar hábitos, carácter y destino.

Para comprender mejor el proceso de creación de hábitos vale la pena analizar un excelente ejemplo del libro de R. W. Trine aplicable a cualquier hábito y estilo de vida: “Un joven de buen corazón, hijo de familia, se encuentra una tarde agradable con unos amigos, muchachos, como muchos, no muy responsables ni muy conscientes de sus actos. Lo invitan a pasar un buen rato tomando unas copas para divertirse (no a emborracharse, sino a tomar sólo una copas). El inocente joven no presta atención a la sugerencia sutil de su conciencia, que le dice “¡sería mejor no aceptar la invitación a beber!”.

El joven vuelve a tomar unas copas de vez en cuando, pero le va tomando gusto a hacerlo y, a veces, bebe estando solo. Cometió un error frecuente: no hacer caso, no escuchar, A TIEMPO, a su propia conciencia, que le dice que no debía beber con frecuencia, por más que pensara que podría dejar de hacerlo cuando quisiera.

El joven del ejemplo no sabía que la mayor fortaleza – y la nobleza misma de carácter – nace de tomar una posición firme, férrea, sobre lo que uno sabe que es lo correcto, lo que debe ser. (Uno siempre sabe cómo comportarse, en todo momento, sobre los temas fundamentales de la propia vida. Sin embargo, muchas veces preferimos no preguntarnos… porque la respuesta, que adivinamos, no nos gustaría).

Tristemente, llega un momento en que el joven se da cuenta que no puede dejar de beber. Se convierte en uno de tantos millones de adictos a la bebida, que sufren la vergüenza, degradación y angustia que produce el alcoholismo.

¿Tiene este joven alternativa para dejar de ser un alcohólico? ¡Por supuesto que sí! Aún en su desafortunada situación, tiene el poder para dejar el alcohol y volver a ser libre. ¿CÓMO? La próxima vez que le surja el pensamiento de tomar una copa debe ¡descartarlo de inmediato! Contemplar ese mal pensamiento, analizarlo o simplemente considerar si tomar o no una copa, dará lugar a una batalla que perderá irremisiblemente.

Su única alternativa, su única salida, es que en el momento en que surja ese pensamiento ¡lo quite de su mente!, ¡aniquilarlo en el instante mismo en que aparece!

La mejor manera de lograrlo es lo que R. W. Trine llama la “Ley de Cambio de Dirección”, que consiste en substituir un mal pensamiento por uno bueno, completamente diferente. Por algo que acariciemos con entusiasmo o al que demos gran valor como pueden ser nuestros hijos; cristalizar un sueño extraordinario; llegar a tener una vida plena de alegría… “Atacar” un pensamiento negativo en esta forma, consistentemente, tiene un gran poder, pues el pensamiento “substituto” se convertirá en un pensamiento dominante que, eventualmente, creará un nuevo hábito. Es exactamente el mismo proceso con que incorporamos un mal hábito. Al escribir este párrafo recordé el principio de física que dice que dos objetos no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo. Es decir, el mal pensamiento no puede permanecer en el mismo espacio cuando entra el pensamiento substituto.

Debíamos adoptar como “regla de vida”: Jamás admitir pensamientos negativos que debiliten nuestro carácter y/o nos encaminen hacia estados de preocupación, de infelicidad o a reacciones inaceptables. Seguir esta regla requiere perseverancia implacable para vigilar permanentemente nuestros pensamientos, pero ¡es un precio muy bajo comparado con los enormes beneficios que podemos recibir! Hagamos una lista de los malos hábitos, características y reacciones que debíamos eliminar y qué nuevos hábitos y maneras de ser debíamos incorporar a nuestra vida y empecemos a trabajar de inmediato para que lo expuesto arriba lo hagamos realidad. Para que esta idea ¡no se quede en otro de tantos conceptos inútiles!

Un carácter noble (“Godlike Character” escribe James Allen en su libro “As a Man Thinked”) no es resultado de la casualidad sino del esfuerzo continuado de pensar correctamente. En el mismo libro James Allen dice: “Las personas están ansiosas de mejorar sus circunstancias, pero no están dispuestas a mejorarse a sí mismas. Por eso no avanzan”.

¡¡¡ FELIZ SEMANA !!!

martes, 16 de diciembre de 2008

HÁBITOS DEL BUEN LÍDER

HÁBITOS DEL BUEN LÍDER
Educación Trascendente # 442
Diciembre 14, 2008
Manuel Rodríguez Salazar

A cualquier persona, independientemente que ocupe o no un puesto de mando (y para quien es padre de familia), le debiera interesar:

 Obtener el respeto de quienes lo rodean (familia).
 Que sus ideas se escuchen, se acepten y se pongan en práctica.
 Que las personas en su entorno busquen su apoyo para solucionar problemas.
 Ser reconocido como persona y como profesional.

Las anteriores son algunas de las reacciones / comportamientos que produce el buen liderazgo, el liderazgo que inspira a colegas / colaboradores (familia) y que, paralelamente, produce utilidades superiores a las que alcanzan compañías en donde el liderazgo es simplemente “promedio”. Como todos sabemos, en la época que estamos viviendo, reviste máxima prioridad lograr los mejores resultados posibles en las organizaciones de toda índole.

Las siguientes son algunas habilidades del líder que genera los comportamientos arriba listados:

DECISIVIDAD / SENSIBILIDAD. Los líderes deben captar la atención de sus colaboradores y describirles cuidadosamente qué resultados deben producir en su trabajo. La decisividad (asertividad o firmeza) unida a una excelente sensibilidad interpersonal, forman una mancuerna poderosa de habilidades que facilitan exponer situaciones con un enfoque de ganar – ganar; proporcionando criterios precisos sobre qué objetivos alcanzar y, a la vez, motivar / comprometer genuinamente a los colaboradores para hacerlos realidad.

La decisividad no es agresividad, característica que a veces se observa en personas con mando (especialmente aquellos que se sienten presionados por llegar a determinados resultados). La agresividad significa, en el ámbito organizacional, ser muy demandante, imponer metas y hasta, sutilmente, intimidar, rasgos típicos del estilo autocrático, maneras de ser que algunos jefes, a veces, equivocadamente, interpretan como necesarias. La agresividad nunca funciona favorablemente, excepto por períodos breves.

Por estas razones, es inteligente “domar” la agresividad (que en ocasiones nos “pide el cuerpo”) y desarrollar o acrecentar las habilidades de decisividad / sensibilidad, las que, cuando se aplican equilibradamente, generan los resultados que deseamos con motivación elevada de los involucrados, de los que están a cargo de operar / ejecutar.

EMPATIA. La habilidad de ponernos en “los zapatos de otros” es crucial en el manejo de la inteligencia emocional. Es un rasgo que aplicamos constantemente. La empatía permite entender los puntos de vista de otras personas. Está íntimamente asociada a cualidades como humildad (soberbia es la antítesis), a escuchar profundamente, a tener apertura, sensibilidad, paz interior y a la poderosa actitud de amar a los demás. Se redondea al explicar qué es lo que comprendemos, así como evidenciando nuestro interés por los demás. La empatía o la falta de ella la perciben claramente quienes nos rodean y da lugar, invariablemente, a consecuencias positivas o negativas.

Vale la pena detallar los siguientes indicadores de comportamiento de estilos básicos definidos por Bill Reddin, creador del liderazgo situacional.

ESTILO RELACIONADO
• Escuchar
• Aceptar (aunque fomente no se coincida con las ideas o puntos de vista que otros expresan)
• Alentar
• Confiar
• Aconsejar ESTILO INTEGRADO
• Participar
• Interactuar
• Motivar
• Integrar (intereses)
• Innovar
ESTILO SEPARADO
• Examinar (documentos)
• Medir
• Administrar
• Controlar
• Mantener (sistema en marcha) ESTILO DEDICADO
• Organizar
• Iniciar
• Dirigir
• Completar
• Evaluar

Reddin decía que no hay un estilo gerencial ideal (en oposición a la teoría previa más difundida sobre estilos gerenciales de Blake y Mouton que decían que el estilo ideal era el 9.9, “democrático”); que el estilo más efectivo era el que mejor satisfacía las demandas de la “situación” que en el momento se enfrentaba. De ahí justamente llamarlo liderazgo situacional.

Una extraordinaria recomendación para mejorar el liderazgo y actuar menos en “automático” (inconscientes de nuestro comportamiento) es mantener permanentemente en mente la pregunta:

“¿CÓMO DEBO COMPORTARME EN ESTA SITUACIÓN?”…
y aplicar los comportamientos que procedan del cuadro anterior.

Por haber impartido cientos de veces el tema de efectividad gerencial y empowerment y por practicarla largo tiempo, sé que la pregunta funciona muy bien y se llega a hacer hábito.

Asimismo, sé perfectamente que los estilos básicos que aplican predominantemente las personas que ocupan puestos de mando son el SEPARADO y el DEDICADO y que el estilo RELACIONADO (¡cuando se demanda¡) se aplica mucho menos de lo hace falta y se necesita.

El estilo relacionado (repito cuando la situación lo demanda) ayuda a desarrollar colaboradores, a potenciar sus capacidades y a crear una relación de respeto y confianza hacia el superior jerárquico, al sentirse escuchados, asesorados y, por ende, hacerlos sentir bien.

Nuevamente es el momento de impulsar el liderazgo en nuestras organizaciones.
¡¡¡ FELIZ SEMANA !!!

lunes, 27 de octubre de 2008

EL PODER DE LA FE

Educación Trascendente # 436
Octubre 26, 2008
Mensaje Semanal
Manuel Rodríguez Salazar
Uno de los 600 receptores de esta nota semanal – además de excelente amigo – me envió estos pensamientos de Wayne W. Dyer:

Rodéate de personas con energía elevada

“Elige estar cerca de personas poderosas, que apoyen tu sentido de conexión y tu intención, que vean la grandeza en ti, individuos que crean en Dios y cuya vida evidencie que el Espíritu celebra a través de ellos”.

Leerla me hizo recordar una novela que leí hace unos cuarenta años. El título era algo como “Fuego de Primavera”. Uno de los personajes secundarios era un poeta sin dinero que sobrevivía, gracias a la bondad de la dueña de un restaurante, que le permitía dormir en su local a cambio de limpiarlo cada mañana. En un momento la propietaria comentó a un conocido: “Lo que este hombre escribe en una página, a un escritor le requiere todo un libro”. Esa es la profundidad que aprecio en lo expresado por Wayne Dyer, un triunfador en el sentido amplio de la palabra.

William Smith dice en su poema “¿Quién es un poeta?” (2007):

“… Lo que hace diferente a un poeta de las demás personas es su habilidad para poner sus sentimientos y emociones en verso. Los poetas pueden traer lágrimas a tus ojos y un nudo a tu garganta… Todo lo que hace falta para escribir es la habilidad para expresar tus sentimientos y emociones; la urgencia de escribir; la inspiración para poner las palabras en orden apropiado y el amor por la palabra escrita.”

Separo las frases de Wayne Dyer para expresar, en muchas palabras, lo que interpreto:

Elige estar cerca de personas poderosas. Sin excepción, toda persona nos influye, para nuestro bien o para nuestro mal; nos agigantan o enanizan; nos inspiran o deprimen y sobre todo, nos hacen creer en nosotros mismos. Por eso el sabio proverbio “Dime con quien andas y te diré quien eres.”

Que apoyen tu sentido de conexión y tu intención, que vean la grandeza en ti. Cuando otros creen en uno, “emiten” una vibración poderosa que, al “sentirla”, propicia que uno se transforme, que rompa cadenas y creencias limitantes y a dar lo que ni uno mismo hubiera pensado que podía dar (cuando lo analiza posteriormente). Por supuesto que esos “apoyadores fuera de serie” pueden hacerte sentir y actuar como cíclope, como lo que siempre pudimos haber sido. (Los juicios en este párrafo son mis suposiciones).

Individuos que creen en Dios y cuya vida evidencie que el Espíritu celebra a través de ellos. La fe es un poder extraordinario que, si puede mover montañas, también puede permitirnos lo que a todas luces parecería imposible. ¿Por qué es posible caminar descalzo sobre brazas al rojo vivo, terminando sin una ampolla? Porque aunque no se menciona específicamente la palabra fe, quienes lo hemos realizado, tuvimos una creencia firme de que podíamos hacerlo y, además, disfrutarlo intensamente. Fe viene del latín “fides", que significa creer. Se dice fe divina cuando se cree en Dios.

En la Biblia (Mateo 17: 19-20), los discípulos preguntan a Jesucristo:

“Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera (al demonio)? Jesús respondió: “Por vuestra poca fe; porque les aseguro que si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, dirían a esta montaña: Trasládate de aquí a allá", y la montaña se trasladaría; y nada sería imposible para ustedes”.

Obviamente no sabemos tener fe, somos expertos en dudar. Tener fe ofrece posibilidades inimaginables que, me parece, hoy más que nunca, vale la pena practicar. El primer paso para tener lo que uno quiere (ver “Triunfar es cuestión de pagar el precio”) es ser muy específico en lo que uno quiere. Lo ideal es escribirlo, visualizarlo y agradecer a Dios cada día porque “ya lo tenemos”… Y DEJARLO IR, pues ya lo hemos puesto en manos de Dios. Esto último , es crucial; es decir, dejarlo ir, porque ya lo hemos puesto en las manos de Dios. Eso es practicar la verdadera fe: la seguridad absoluta de que Dios hará lo que es mejor para nosotros.

Agradecer de antemano lo que vamos a recibir es ingrediente de la verdadera fe. Es saber que nuestro ruego fue escuchado. Es, leí alguna vez, como buscar los huevos de Pascua. Sabemos que ahí están, que algunos serán fáciles de encontrar y otros habrá que buscarlos atrás de plantas o de alguna piedra, porque no están a la vista. Simplemente hay que seguir buscándolos… y divertirnos en el proceso.

Terminé de leer el libro “Matrix Energetics” que habla de curaciones milagrosas hechas por una persona que se autocalifica como “común y corriente”. El autor sustenta lo que hace en principios de Física Cuántica (un observador hace que las cosas existan … y, por lo tanto, observando y creyendo, puede lograr cambios en las personas), en ciertas técnicas y creo, aunque no usa la palabra, en tener gran fe. Como no describe las técnicas, no me queda más remedio que irme a entrenar para aprehenderlas y, tal vez, empezar a ser un “sanador”.

Por una de esas “coincidencias” de la vida (que no comprendemos, pero algo superior genera) hace un momento, hoy domingo, acabo de conocer a una persona especial. Maneja la energía y dedica su vida a curar, incluyendo a personas desahuciadas por la medicina tradicional. Podría calificarlo de “chamán”. Va a ser interesante observar que va ocurriendo con la relación que continuaré con mi nuevo amigo.
El momento que estamos viviendo demanda de nosotros una gran fe, un enorme entusiasmo, echarnos para adelante y ponernos en las mejores manos, las de Dios y su corte de Ángeles y Arcángeles.

¡¡¡ FELIZ SEMANA !!!

sábado, 25 de octubre de 2008

CUALQUIER COSA EN QUE NOS ENFOCAMOS ¡CRECE!

MENSAJE SEMANAL
MANUEL RODRIGUEZ SALAZAR
Educación Trascendente # 435
Octubre 19, 2008

Los acontecimientos financieros de las últimas semanas nos han preocupado a muchos por las consecuencias probables que pueden generarse a corto y mediano plazo.

Reflexionando sobre la situación económica me vino a la mente la frase con que inicia esta nota, porque es contundentemente cierta. Aquello en que nos centramos o enfocamos puede convertirse en un magnífico círculo virtuoso o en un fatídico círculo vicioso.

No pretendo en lo absoluto minimizar la magnitud del problema que está viviendo el mundo y que a la mayoría puede impactarnos o ya nos afectó. El propósito de plantearlo es considerar el hecho de que, cuando uno se mantiene centrado en una preocupación, como la económica / financiera, la preocupación empieza a crecer y agigantarse, pudiendo dar lugar a niveles extremos de tensión y angustia. En base a lo anterior, creo que es conveniente, primero, analizar a profundidad las siguientes preguntas y, segundo, respondérnoslas – por nuestra tendencia a hacer caso a aquello que uno mismo descubre y no a lo que otros nos dicen:

 ¿Es favorable mantenernos enfocados en algo que nos altera los nervios y nos despierta estados de ánimo agitados?
 ¿Es posible que una actitud obsesiva compulsiva ayude a que los problemas se resuelvan más rápido?
 ¿Es posible que una actitud pesimista, sostenida por miles de personas, como está ocurriendo, agrave aún más algunas situaciones?
 ¿Es posible controlar nuestras reacciones?
 ¿Qué repercusión produce la preocupación extrema en nuestra salud?
 Finalmente, ¿qué es conveniente hacer?

No hay duda en cuanto a que aquello en que nos enfocamos – consciente o inconscientemente – no sólo crece sino que, eventualmente, en el caso de sueños u objetivos, se hace realidad. Por lo tanto, la lógica indica que es fundamental vigilar con extremo cuidado en qué concentramos nuestros pensamientos. Si una preocupación (por algo que sucede fuera de nosotros) genera tensión y miedo (en nuestro interior), lo menos aconsejable es preocuparnos y, en cambio, hacer caso del viejo proverbio: “Si tu mal tiene remedio para qué te preocupas… si no tiene remedio para qué te preocupas”… aunque éste como tantos otros conceptos, usualmente no nos sirve para nada pues, normalmente, seguimos aferrados a, en el ejemplo, una preocupación… y, de paso, “ahogarnos en un vaso de agua”.

No es raro que nos concentremos precisamente en lo que no queremos. Por ejemplo, en: pobreza, desesperanza, tristeza, fracaso, desamor, etc. Si se llegan a presentar, es porque nos hemos enfocado en ello, por absurdo que parezca. Cuando nos sentimos mal, esa sensación está indicando, las más de las veces, que nos hemos estado enfocando en generarla; que la atrajimos hacia nosotros.

Somos expertos en atraer aquello en lo que nos enfocamos. Se presenta más rápido entre mayor emoción le ponemos al enfoque.

Es imposible controlar los acontecimientos. Asimismo, es posible, si trabajamos con disciplina, controlar nuestros pensamientos y reacciones, logrando, como consecuencia, poner a nuestro servicio el gran poder de la mente, como debería ser siempre.

Cuando se presenta lo que no queremos, la alternativa es rechazarlo o no rechazarlo. Si lo resistimos, sufrimos. Si tenemos la capacidad para aceptarlo, aunque hubiéramos preferido algo diferente, es posible mantener tranquilidad y un mejor estado de ánimo. Aceptar no significa dejar de hacer lo que haya que hacer para lograr que las cosas sean como las queremos, pero realizarlas sin el desgaste de energía asociado al apego.

Repito el encabezado: cualquier cosa en que nos enfocamos, crece. Lo inteligente es enfocarnos en cómo queremos sentirnos: optimistas, alegres, valerosos, entusiastas, positivos, prósperos, triunfando. ¿Es posible controlar en qué nos enfocamos? Parafraseo lo que dijo Henry Ford, “Si crees que Sí o si crees que No estás en lo cierto”.

Después de haber empezado esta nota, asistí al congreso de Coaching que se celebró en México y recibí cinco libros que esperaba con urgencia. “Curiosamente” en el congreso escuché dos conferencias brillantes sobre el tema de emocionalidad que me enriquecieron enormemente y que pondré en práctica. Cada vez descubro más posibilidades para vivir mejor mediante coaching. El libro que me despertó gran interés en cuanto recibí su información se titula “Matrix Energetics… the science and art of transformation” de Richard Bartlett. Empecé a leer las primeras páginas. Aplica los principios de la Física Cuántica para ¡¡¡ curar y transformar vidas !!! Ya les comentaré.

Las siguientes frases célebres de Mahatma Gandhi y la presentación “Vuela Bajo” de Facundo Cabral refuerzan el tema de esta nota.

“La felicidad existe cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces está en armonía.”

“El único tirano que acepto es la voz quieta en mi interior”

“Consciente o inconscientemente todos rendimos algún servicio. Si cultivamos el hábito de hacerlo deliberadamente, nuestro deseo de servir crecerá consistentemente y hará no sólo nuestra felicidad, sino la del mundo mismo.”

“Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir por siempre.”

¡¡¡ FELIZ SEMANA !!!

martes, 30 de septiembre de 2008

Doña Rosa era una ascensorista

Doña Rosa era una ascensorista de un viejo edificio de juzgados en Bogotá que usualmente estaba congestionado de visitantes, los cuales, asustados, perdidos, molestos, afanados o simplemente apáticos, esperaban atiborrarse en uno de los viejos ascensores.
Cuando se abría la puerta, la multitud que salía empujaba a la que quería entrar, armando un caos que se repetía en casi todos los pisos; además del calor y los olores concentrados en el elevador. A pesar de esto doña Rosa cuidaba su máquina como si fuera la más fina y valiosa.Cada mañana, ella brillaba las partes metálicas y la aseaba lo mejor posible.
De todas maneras andaba sonriente y entusiasta, saludaba y despedía al abrir las puertas, disfrutaba sorprendiendo a sus viajeros frecuentes al recordar sus nombres, hacía bromas para que la gente sonriera, y respondía de buena gana a toda clase de preguntas. Aparte de eso vendía papel oficial, sellos de correo, y en sus pocos ratos libres le encantaba tejer ropa para bebés.
Un día alguien le preguntó cómo podía permanecer tan contenta en esa clase de trabajo incómodo, rutinario y mal pagado.
A lo que ella contestó:
- Muchas personas creen que yo actúo así por la gente, pero en realidad lo hago por mí. Cuando trato bien a mis pasajeros me siento satisfecha, si los ayudo, la mayoría me trata bien y me aprecia.
- Sé que mi ascensor es viejo y mal mantenido, -continuó-, pero cuando lo limpio y lo brillo, me estoy cuidando a mí misma, porque aunque no es mío, vivo en él muchas horas de mi vida y si lo trato bien, me va a servir mejor.
- ¿Y todos los otros ascensoristas piensan así? -le preguntaron-.
- No, -respondió-, algunos de mis compañeros piensan que su tiempo de trabajo no les pertenece a ellos.
Dicen que es el tiempo de la empresa. Parecen ausentes, es como si murieran a las ocho de la mañana y resucitaran a las seis de la tarde. Suponen que trabajando de mala gana van a maltratar al jefe o a otros, cuando en realidad es el tiempo de su vida, algo que nunca van a recuperar. Luz, qué fácil es convertir lo ordinario y lo rutinario en algo divertido y extraordinario. Todos los días puedes hacerlos diferentes. Las actividades y las personas se vuelven aburridas cuando le quitas el corazón a lo que haces. ¿Cómo podrías hacer más extraordinaria tu vida?La aventura no está en lo que haces , sino en cómo lo haces.
Feliz semana.
PD: Sólo por hoy elige pensamientos y emociones positivas. Notarás la diferencia.
Cordialmente, Carlos Devis